THE STROKES – COMEDOWN MACHINE

The Strokes – Comedown Machine

Sello; RCA (2013)

734216_228835393924278_2056330937_n

Llegaba el quinto de la banda neoyorquina envuelto en una división total después de la publicación de One Way Trigger, el single de presentación que a muchos nos dejó ojipláticos. Mi primera reacción fue totalmente adversa; ¿Estos son los Strokes?, pensé. Como yo, media humanidad. Sin embargo, ese sonido tan, tan, tan… Inclasificable, ha llegado a colarse en mi coco y hasta llegar a parecerme un gran tema.

¿Fue orquestada la publicación de un single tan polémico para la promoción del disco?

Si ese era su objetivo, lo lograron. Y no ha habido mucho más autobombo, lo cual contrasta con la primera idea. Ni entrevistas (debido a su enfado con la prensa por el supuesto maltrato recibido al hablar más de sus vidas que de su música), ni conciertos de presentación, ni futura gira a la vista… The Strokes han generado tal volumen de mercado que ya no les hace falta ni eso. Habrá sido una de los singles de presentación más prolíficos de la historia musical reciente.

Otro de los grandes aciertos ha sido colgar su trabajo en su página web. Apenas 40 minutos que a mí, personalmente, me han encantado.

Entre las razones, su parecido con bandas que adoro como Phoenix… Y como se podrá ver el 22 de abril, Phoenix también suenan a The Strokes. Parece haber una sinergia entre bandas que les ha llevado a un camino, por momentos, común. Convergencia musical, ¿casual?

Parece que el Phrazes for the Young de Casablancas ha sido el punto de inflexión de los estadounidenses y sí, suena mucho más a él. No se han estancado y parecen explorar nuevos horizontes aunque sin duda su momento álgido llega cuando suenan a lo que son, los Strokes, aquella banda que revolucionó el mundo del indie y volvió a poner en el mercado las Converse y las chupas de cuero XS.

Aunque no encontrarás el Is This It o el Room On Fire, sí que hay momentos álgidos y memorables con una fusión de estilos que crea un disco enorme. Funky, groove, rock, pop… Incluso partes inclasificables.

Comedown Machine comienza con Tap Out, un temazo de unos Strokes frescos y diferentes. En la primera escucha me planteaba si realmente eran ellos. Punteos y una línea de bajo en la que Casablancas juega a la perfección con su voz.

El segundo corte es All The Time, uno de sus singles de presentación. Ahí si que llega la imagen de pitillos infinitos, pelos alborotados, zapatillas de punta blanca plasticosa y cazadora brillante. Patrón modelo 100%. No hay duda.

Tras la mencionada One Way Trigger llega Wellcome To Japan, un tema que suena a los inicios de la banda pero salpicado con ese toque de madurez. Si hay algo que me gusta de esta canción son los varios riffs guitarreros que acompañan en varios momentos.

Tras ellas una decente balada, Wellcome To Japan. Se puede considerar como un tránsito, un interludio entre dos temas mucho más animados porque tras ella, el tempo vuelve a subir y da paso a una de las mejores canciones del álbum, 50/50. Los Strokes en estado puro. Un tema con un toque punk que tiene toda la pinta de convertirse en un revientapistas.

De nuevo bajan de revoluciones con Slow Animals, un tema pasable que tiene tintes guitarreros que les identifican pero que, aunque crece en intensidad, no creo que forme parte de sus conciertos.

Partners In Crime, octavo corte del disco, tiene algo que engancha. Es un tema súper rítmico con un peso tremendo de esos ritmos de batería que tanto éxito les han dado. Uno de mis favoritos.

Chances va anunciando el final. Junto con Call It Fate Call It Karma, son dos de los temas más relajados que tiene su quinto álbum. ¿Casablancas suena a Brandon Flowers en Chances o sólo me lo parece a mí?

En Call It Fate Call It Karma, el lo-fi es total (demasiado, en mi opinión). Eso sí, acorde con la elección de la portada. Buscando lo vintage…

Sólo queda por analizar Happy Ending, una isla entre las dos anteriores “baladas” a lo Stroke. Me parece un buen tema en el que las guitarras vuelven a tener un peso tremendo y (casi) parece que estemos ante sintetizadores. Vuelve a tener ese aroma a la banda que revolucionó la música.

En resumen, Comedown Machine me gusta (bastante). Por momentos da la sensación de ser un archipiélago musical en el que sus islas son bien distintas. No se puede decir que sea un todo homogéneo y está claro que va a haber opiniones para todos los gustos. Claro es también que a los Strokes les vamos a medir, siempre, por lo que hicieron antaño y eso quizás sea una losa difícil de levantar. Y aún más claro es que la crítica va a ser (está siendo) bien dispar.

Si bien hay muchas más canciones “relajadas” de las que cabía esperar y que su estilo es inclasificable en algunas de ellas, hay un puñado de temas que merecen muchísimo la pena.

Gran quinto álbum.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s